Roberto Carnaghi

grafico prearticulo ricardo carnaghi

“(…) Un café, una gaseosa... no, no, mejor les sirvo un rico cafecito. Así nos recibía uno de los grandes actores argentinos, el Sr. Roberto Carnaghi (…)”. En una casona del barrio de Villa Urquiza, nos estaba esperando Roberto, una persona simple y sencilla de un bagaje cultural impresionante. Una charla amena e interesante en donde Roberto Carnaghi nos cuenta cómo compone sus personajes, sus proyectos, su familia y como es su relación con PSA.
"Del purificador, el agua sale limpia total, cristalina"

PSA: ¿Cómo conociste a PSA?

R. Carnaghi: Conocí a PSA en el stand de un supermercado. Allí una distribuidora, me explicó las ventajas que tenía con los purificadores: poder tomar agua pura de verdad, sin gusto a lavandina. Ella nos atendió bastante tiempo, e incluso evaluamos la posibilidad de que alguien de la familia trabajara para PSA.

PSA: ¿Pensaron en ingresar al Negocio PSA?

R. Carnaghi: Si. Nos parece muy buena la oportunidad de crecimiento y negocio que brinda la empresa. Yo he recomendado los productos PSA a todos mis afectos y mi familia.

"¡Mis hijos, mi cuñada, mis amigos, ¡todos tienen los purificadores!"

PSA: ¿Cómo te contactaste con Ana María Vaello Castel, tu Distribuidora Independiente PSA ?

foto roberto carnaghiR. Carnaghi: Alguien me dijo que le había comprado a ella, y la llamé.

PSA: ¿Hace cuántos años que sos Usuario de PSA?

R. Carnaghi: Desde el 2005. Este es el segundo purificador que nosotros cambiamos.

PSA: Antes de conocer nuestros productos, ¿estabas al tanto de la problemática del agua?

R. Carnaghi: Si, si... he leído. Siempre me interesó. Por eso tengo el purificador. El agua cada vez está en peores condiciones, es más difícil purificarla. Cuando vi el stand de PSA, la Distribuidora no me tuvo que convencer mucho. Y menos cuando vino a casa y me hizo la prueba… ¡esas cosas son muy impactantes! A nosotros, un día el agua nos vino negra. ¡Estaba imposible! Era “potable”, y sin embargo, no servía ni para lavar la ropa.

En casa el agua caliente es de tanque pero el agua fría viene directamente de la calle, y ahí sí que se nota bien como viene el agua. Los "filtritos blancos" se ponen negros. Pero del purificador el agua sale limpia total, cristalina. Esta es una de las cosas que la gente en general no evalúa porque no recibe el agua directamente de la calle, va al tanque y ahí es como que decanta un poco y a la canilla llega menos turbia.

PSA: Cambiemos de tema... A nivel profesional, ¿cómo fueron los comienzos de Roberto Carnaghi?

R. Carnaghi: Empecé en San Isidro, cuando era muy chico, en una escuela de teatro; ahí comencé. Pero no a ser actor, sino a cambiar, a ser distinto, a tener un lugar de pertenencia. Donde uno tenia ciertas inquietudes, la literatura, la pintura. Tanto es así que no todos fueron actores, había directores, autores y cineastas. Cuando salí de ahí, fui a la Escuela Nacional de Arte Dramático y ahí estudie cuatro años. Ese fue mi comienzo.

PSA: Y...  ¿Los comienzos más masivos en teatro o en televisión?

R. Carnaghi: De entrada hice papeles muy chicos en obras que fueron éxitos. La primera obra fue “El mundo de Scholem Aleijem”, que la dirigía Gorostiza. Sin embargo, mi primer papel importante en teatro fue en “Salvados”, con Gandolfo. Después, trabajé por primera vez en el Teatro San Martín, donde hice, con Alfredo Alcón, “Luces de Bohemia”. Esto fue muy importante. Pero mis comienzos fueron de otra manera, como todos: en pequeños sótanos, en el Teatro Pairó, saliendo de gira. Esas eran las primeras veces que me empezaban a pagar un dinero, antes juntábamos unos pesitos para sobrevivir. Y había que trabajar de otra cosa, siempre.

PSA: ¿Y trabajar con Tato Bores fue un antes y un después en su carrera?

R. Carnaghi: Lo que me dio Tato fue la posibilidad de ser conocido. Él, con su generosidad, me dio un lugar en su programa durante muchos años y eso me dio popularidad. Principalmente, en la segunda época con Tato, cuando aparecen los hijos. Yo tengo un agradecimiento por Tato, pero también por Alejandro y Sebastián que son los que en el año '88 comienzan a escribir para Tato y aparece Carnaghi. Ellos me llaman para hacer “el corrupto”; hasta ese momento, yo era un personaje más.

En esa época, hice otras cosas, como “Buscavidas” con Brandoni y el Pato Contreras, que fue un programa de gran éxito. También estaba en el elenco estable del Teatro San Martín. Hubo un antes y un después por el hecho de ser conocido, pero no a nivel actoral. A nivel crecimiento, fue muy positivo estar al lado de un señor que hacia las cosas maravillosamente bien, con un programa del que yo me siento orgulloso de haber hecho. El me dio el espacio que tengo en el día de hoy.

PSA: ¿Cuáles son los proyectos laborales futuros?

R. Carnaghi: Voy a hacer “Esperando la Carroza 2”. Interpretaré el papel que hacía Julio de Gracia. Todavía no se cómo va a ser la película, el libro es muy bueno y el elenco es más o menos el mismo, pero con una buena cantidad de años más. Igual va a estar dentro de la crónica de “Esperando la Carroza”, como una especie de grotesco con la misma gracia.

PSA: Para la gente seguidora de la tira “Montecristo”… ésta es la pregunta del millón ¿Qué llevaba en la cartera Lisandro?

R. Carnaghi: En el programa, hicimos un capítulo sobre eso porque era increíble la intriga del público. Fue raro lo que le pasaba a la gente con la cartera. Nosotros nunca habíamos pensado para nada que la carterita iba a tener la importancia que tuvo. Cuando vi que la gente se empezó a preocupar por la carterita, lo primero que le dije al director es que no teníamos que poner ni sacar nada de ella; que el público se imagine qué hay en la carterita. Y nosotros tampoco sabíamos qué podía tener. Con los autores, nos juntamos y empezamos a pensar qué era lo que hacía esta gente. Las Abuelas de Plaza de Mayo, nos contaron que cuando los militares se apropiaban de los chicos, les sacaban muchas fotos para mostrar que eran hijos de ellos. Y este personaje tenía un cariño por Laura, por eso decidimos que ahí guardaba fotos de ella. Tenían que ver con una especie de mundo secreto.

PSA: ¿Cómo fue hacer ese personaje?

R: Carnaghi: Estaba esta cosa terrible de esa gente que raptaba, se apropiaba de chicos…Por eso, quise trabajar mi personaje desde el nivel humano, más allá de querer mostrar si es malo. Sino exponer el lado del afecto, y cómo podían o no tener una relación. Algo que pasó en la vida real. Porque, muchos de esos chicos, hoy saben que no son sus padres quienes los criaron, sin embargo no los quieren denunciar porque tienen un afecto por ellos. ¡Son sus padres!

PSA: Y trabajar en “La vuelta al mundo”, ¿cómo fue la experiencia?

R. Carnaghi: Fue una experiencia maravillosa. Hicimos una obra que era la adaptación de la novela. Yo hacía de Julio Verne, mostrábamos cómo escribía, que le pasaba cuando lo hacía, los problemas que tenía para escribir. La gran pasión que tenía por lo que hacía y cómo vivían todos sus personajes.

Julio Verne tenía una cosa muy especial con el viaje. Nunca viajó, nunca salió de Francia. Sólo hizo un pequeño viaje en yate por el Mediterráneo, y llegó hasta Cádiz. Pero nada más. Sin embargo, parecía que había viajado por todo el mundo. Era un tipo muy apasionado, investigaba mucho y tenía mucha imaginación.

PSA: Así es el pensamiento de un verdadero actor. Primero, la pasión. Después, la verdad. Roberto Carnaghi encontró la verdad de Julio Verne para poder representarla. Y para eso tuvo que aprender a pensar como Verne, viajar imaginariamente con él...

¡Gracias Roberto por permitirnos entrar en tu mundo, saber cómo vive y piensa un actor de un talento como el tuyo!

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