Adrián Navarro

Gráfico preartículo Adrián Navarro

Actuó durante más de 10 años hasta que saltó a la fama en el 2006 con Montecristo. En esta nota nos cuenta cómo pasó de mozo en un restaurante de Palermo a ser uno de los galanes de la televisión y actualmente protagonista de la novela "Secretos de amor", éxito de la tarde en Telefe.Actor, marido y padre de familia, comparte con nosotros algunas anécdo-tas familiares.
"Hacemos todo con PSA, usamos el purificador para todo"

PSA: ¿Cuándo y porqué decidiste ser actor?

Adrián: Cuando tenía 13 años más o menos, porque me divertía jugar todo el tiempo, para mí era un juego actuar y tener la posibilidad de hacer distintos personajes.

PSA: ¿De qué trabajabas antes de la actuación?

Adrián: Trabajaba de cualquier cosa, vendedor ambulante, taxista, mozo, hacía fotos.

PSA: ¿Cómo modelo?

Adrián: No; me compré una cámara, no tenía la menor idea y me puse a sacar fotos en las plazas. Le preguntaba a los padres si querían, y les sacaba fotos a los hijos, les pedía la dirección y después le llevaba las fotos. El riesgo era nada, ya que la gente lo compraba porque era algo accesible. Eso lo hice bastante tiempo con un amigo. ¡Vivía de eso!

PSA: Hiciste muchas participaciones hasta que llegó el protagónico en cine con “Ay Juancito” ¿Cómo fue ese proceso?

Adrián: De alguna manera fue buscado, porque hubo un tiempo en el que dije que no iba a hacer más bolos, me habían llamado y les dije que no, que bolos no hacía más. Me sentía un poco frustrado, venía hace muchos años buscando la posibilidad de poder actuar, tener una continuidad para poder vivir de la profesión, y no se me estaba dando.

PSA: ¿Cómo fue cuando decidiste no hacer más bolos?

Adrián: Un día me llamaron para hacer un bolo, y les dije que si no tenia 10 capítulos no lo hacia. Fue ahí cuando tomé la decisión de que me iba a dedicar a otra cosa. Con un grupo de teatro que se llamaba los “No perecederos”, empezamos a hacer la obra “La pecera”; y nos fue increíblemente bien, nos fuimos a Europa y ahí empezó la reconciliación con la profesión, porque si bien no vivía era muy gratificante. Me fui en plena crisis argentina, y cuando vine de España con algunos euros, acá era un montón de plata. Al poco tiempo me llamó el director de cine Héctor Olivera para la película.

PSA: ¿La primera vez que te pidieron un autógrafo fue después de la película?

imagen Adrian NavarroAdrián: Al principio no me pedían autógrafos porque no me reconocían! Yo le decía a la gente que había hecho esa película, y me preguntaban qué personaje había hecho (risas). Cuando fui al casting tenía pelo largo, barba, y cuando el asistente de Héctor Olivera me mostró una foto de Juan Duarte (el hermano de Evita), me fui directo a la peluquería y le dije al peluquero cortame el pelo así, me saqué la barba, me dejé los bigotes; me alquilé un traje en una sastrería en Palermo, porque no tenia traje…y volví así e hice el casting! Ahí empezó una nueva vida.

PSA: ¿Para Montecristo hiciste casting o te llamaron?

Adrián: Antes de “Montecristo” hice “Doble Vida”, con el director Marcelo Camaño -mismo director de Montecristo; él me había visto en la película, y me escribió un personaje entrañable, que voy a tener en el recuerdo eterno, en mi retina el resto de mi vida! La verdad que me encantó, era un tanguero que quedaba paralítico, iba a durar 20 capítulos, pero Marcelo empezó a escribir más, el personaje pegó y terminé siendo uno de los protagonistas de la novela.

PSA: ¿Cómo fue cuando viste que valoraban tu trabajo, que tus personajes enganchaban a la gente?

Adrián: Es un proceso inconsciente, no es que vos tomás conciencia pero sí en la calle empieza a aparecer otra cosa… "uh mira ahí está tal!" Hasta hace poco la gente no sabía mi nombre, dudaba si llamarme por el nombre del personaje o decirme, "vos sos el de la tele!" Es raro, es una sensación extraña para mí, y lo sigue siendo aún.

PSA: ¿Cómo es la relación con los fans?

Adrián: Trato de ser como soy, no hago ningún esfuerzo por mostrarme distinto. Soy muy agradecido con la gente, es muy respetuosa, pero siempre hay algún desubicado. Yo no lo entiendo, no tengo ídolos, ni gente que admire fervorosamente.

PSA: ¿Cómo afecta ésto a tu familia?

Adrián: Tengo 2 hijos, Violeta y Facundo, de 4 y 9 años. A Facu le molesta y creo que tiene razón, porque estamos hablando y viene alguien, y no respetan si estás comiendo. Se me ha sentado gente en la mesa y eso no me lo banco mucho; pero tampoco puedo manejarlo porque no le puedo decir qué haces? Trato de explicarle, que en este momento no puedo, e igual se ofenden. Pero bueno hay una invasión donde uno tiene que poner un límite. Mi hijo me agarra de la mano y me dice, vamos, vamos y empieza a correr y me divierte porque él se empieza a reír, y es parte de un juego también. Ahora, estoy más tranquilo con eso, antes me ponía un poco tenso el autógrafo, la foto. Un día, Facundo me preguntó para qué sirve un autógrafo, y yo le dije, la verdad no se. Y con toda su inocencia me dijo es como un papel higiénico, no sirve para nada. Una vez, un niño me dijo: tal vez ese autógrafo el día de mañana tiene valor. Hoy tener un autógrafo firmado por John Lennon, tiene un valor terrible... pero estamos hablando de John Lennon (risas).

  
PSA: ¿Cómo se adapta la familia a los tiempos de grabaciones y giras?

Adrián: Soy un tipo que no programa su vida, me adapto permanen-temente a lo que va sucediendo, no programo ni las vacaciones y ellos se adaptan conmigo. Puedo llegar a mi casa, y se que tengo 15 días libres, y digo, bueno mañana nos vamos. ¿A dónde? No se, vamos a ver si hay pasajes para un lugar que nos guste y nos vamos todos juntos en familia.

PSA: ¿Cómo manejan la fama del papá los chicos?

Adrián: Violeta, la tiene re clara, a Facundo le costó mucho más, porque él no me conoció famoso. Él conoció al papá que iba a trabajar todos los días, que tenía un horario... pero en cambio Violeta no, ella nació y creció con eso. Le encanta que la gente me pare en la calle, y a Facundo no, él lo detesta! Traigo a mis hijos a las grabaciones y Violeta tiene esa cosa que es genial porque ve a los actores en una publicidad o en un avance del programa, y me acuerdo que una vez estaba Marrale en un avance con Virginia Inocenti; y Violeta se para frente a la tele y dice mira, esos me conocen a mí (risas).

PSA: ¿Crees que les gusta la actuación?

Adrián: Facundo tiene una cosa muy histriónica, le gusta mucho la música, tiene una facilidad asombrosa con los instrumentos. Violeta, tiene una cosa con el acting permanentemente, que Cuando viene al canal me dice “puedo actuar en una escena”. Tiene en claro hasta los nombres, porque te dice escena como algo re normal.

PSA: ¿Ensayas en tu casa?

Adrián: No, cuando hago tele no ensayo, pero sí me ven estudiar en casa, ven que me tiro al piso, que hago ejercicios con la voz, pero no ensayo las escenas.

PSA: ¿Cómo fue hacer papeles tan fuertes en Montecristo y en Vidas Robadas? (como hijo de desaparecidos y como secuestrador de trata de mujeres).

Adrián: Fue interesantísimo. Tiene un condimento distinto; porque vos sabés que la gente está tomando conciencia de ciertas cosas. De verdad me di cuenta después de hacerlo, no antes, y me pareció sumamente interesante tratar ese tema.

PSA: ¿Investigaste sobre el tema?

Adrián: En Montecristo sí. Lo que tiene este trabajo es justamente eso, que me pongo al tanto de cosas que tal vez desconocía o que había perdido en algún rincón de mi memoria.

PSA: Tanto vos como Soledad Silveyra se comprometieron mucho con la causa de trata de mujeres (Vidas Robadas).

Adrián: Sí, no podés cerrar los ojos a semejante barbaridad. Para mí es prácticamente imposible cerrar los ojos ante semejante aberración.

PSA: Debe ser gratificante ese tipo de papel, no solamente por el desafío actoral, sino por lo que genera socialmente.

Adrián: Sí, totalmente, ahí sentís que lo que estás haciendo de verdad sirve, no solamente estás actuando sino que estás aportando algo para intentar solucionar problemas de la sociedad.

PSA: ¿Qué proyecto a futuro tenes, para cuando termine la novela?

Adrián: Estoy de gira por el interior con la obra de teatro “Por tu padre” con Federico Luppi, y en septiembre vamos a Uruguay. Además, estamos con varios proyectos en cine y teatro con Juan Gil Navarro desde hace tiempo, y seguramente el año que viene los vamos a poder concretar.

PSA: ¿Para qué utilizan Agua Pura PSA?

Adrián: Hacemos todo con PSA; usamos el purificador para todo! Lo usa-mos de canilla permanentemente, entre sacar el agua de la canilla directa y sacarla del purificador, optamos por el purificador: es más práctico, ¡la verdad que usamos el purificador para todo! Para beber, cocinar, tomar mate, todo! Es increíble como queda el filtro, la mugre, que decís: ¿yo me tomaba antes el agua con eso? Te impresiona saber que uno antes no se daba cuenta.

PSA: ¿Le nota la diferencia al gusto del agua?

Adrián: Cuando tomaba el agua de mi casa no sentía mucho el gusto a cloro, pero lo que sí veo son los residuos que tiene el agua. El otro día, se me vació el tanque y nos quedamos sin agua y automáticamente había arena y mugre en el filtro del purificador. Ese día el filtro se puso marrón de golpe! De hecho a veces sale un chorrito finito y al rato empieza a correr bien, y te das cuenta que esta purificando el agua. ¡Es fantástico el Purificador de PSA!

¡Muchas gracias Adrián por compartir con nosotros tu vida y trayectoria!

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